Investigadores diseñan el primer mapeo la recuperación de carbono

LA RESVISTA ‘eLife’ PUBLICA PUBLICA UN MAPA CON LAS MEJORES Y PEORES ÁREAS DE RECUPERACIÓN DE CARBONO EN LOS BOSQUES AMAZÓNICOS TRAS LAS EMISIONES GENERADAS POR LAS ACTIVIDADES COMERCIALES DE EXPLOTACIÓN FORESTAL

El primer mapeo sobre la recuparación de carbono en los bosques amazónicos tras las emisiones sugiere que en algunos de los bosques perturbados por la tala, los árboles supervivientes pueden ser más solventes para almacenar emisiones de carbono que los árboles recién reclutados (jóvenes que se regeneran naturalmente en los bosques explotados).

La Amazonia es el bosque tropical más grande del mundo y posee el 30 por ciento del carbono almacenado en los bosques de la tierra. La emisión de carbono es uno de los principales componentes claves en el fenómeno del cambio climático, con la extracción de madera se libera una cantidad significativa de este carbono a la atmósfera, que luego se recupera mediante la supervivencia de árboles y árboles nuevos.

Nunca antes se había analizado la dinámica del carbono post-explotación forestal en toda la Amazonia. Investigadores del Observatorio Forestal Tropical han desarrollado un enfoque de modelado único para valorar con exactitud cómo los diferentes ambientes forestales impactan en los cambios de carbono en árboles supervivientes y recientes durante la recuperación de carbono post-tala.

LA RECUPERACIÓN DE CO2 ES MAYOR EN EL NORESTE DE SUDAMÉRICA 

Este modelo evidencia que la recuperación de carbono es mayor en el Escudo Guayanés en el noreste de Sudamérica, así como en las regiones occidentales de los bosques amazónicos, como consecuencia fundamentalmente de alta captura de carbono por parte de los árboles que sobrevivieron a la actividad maderera. POr el contrario, la recuperación es inferior en el sur.

Una de las autoras de la investigación, Camille Piponiot, estudiante de la Escuela de Ciencias Forestales de la UMR en Kourou, Guayana Francesa explica: “Los bosques del Escudo de la Guayana son generalmente densos y crecen en suelos pobres en nutrientes, donde la productividad de la madera está restringida por la competencia por los nutrientes clave. Cortos pulsos de nutrientes liberados de tallos, ramitas y hojas inmediatamente descompuestos de árboles dañados y arrasados por la tala de árboles explican el aumento sustancial pero de duración limitada del crecimiento de los árboles supervivientes”.

“En el sur de la Amazonia, por el contrario, el estrés hídrico estacional es el principal obstáculo para la recuperación del carbono -agrega-. Los árboles tolerantes al estrés generalmente son pobres competidores y esto puede explicar la menor acumulación de carbono en los supervivientes en esta región”.

El investigador principal del estudio, Bruno Hérault, del centro francés de investigación agrónoma para el desarrollo, CIRAD, afirma: “A medida que el cambio climático continúa, también podemos esperar ver aumentos de sequías e incendios que perturben aún más los bosques amazónicos”.

“En algunos de los bosques alterados por la tala podría ser una apuesta arriesgada, ya que la mayoría son árboles colonizadores altamente vulnerables al estrés hídrico, por lo que los árboles que sobreviven a las actividades madereras pueden ser más solventes en la acumulación de carbono en estos bosques perturbados”, añade.

Hérault concluye: “Aunque nuestro estudio se centra principalmente en la recuperación de carbono después de la tala, nuestros hallazgos también pueden dar pistas útiles para predecir las respuestas de los bosques a la pérdida de carbono por incendios y otros eventos provocados por el cambio climático y la deforestación”.

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